La construcción de esas nuevas estancias supondría una modificación de los usos permitidos en la concesión, lo que está expresamente prohibido por la Ley.
Los antiguos vecinos de la Cueva de la Negra recuerdan los derribos de 2009 y aseguran que optaron por demoler sus chozas para evitar las sanciones.
Las antiguas chozas y estancias del litoral majorero afrontan derribos y falta de protección mientras varios especialistas reclaman estudiar su valor patrimonial y etnográfico.
El número de alumnos por grupo está “claramente por encima de la media de Canarias”, advierte el Consejo Escolar. FIMAPA reclama más infraestructuras y recuerda las promesas incumplidas.


























































