El Ayuntamiento trata de salvar el uso público del solar de DISA, compensar la edificabilidad que pesa sobre viviendas antiguas y que no haya “vecinos de segunda” en la ciudad.
Fuerteventura tiene ya nueve plantas solares, pero hay 11 más en construcción y otras 14 en trámite. Diez utilizaron la vía de excepción, aunque algunas están paralizadas y judicializadas.
La fotógrafa italiana recupera en Fuerteventura una técnica que se convierte en una forma de detenerse, conversar y volver a lo tangible.


























































