La oposición al cuerpo se convirtió en el baluarte de Asamblea Majorera y en una de las principales reivindicaciones de los nacionalistas.
La presencia del cuerpo militar en la Isla estuvo marcada por sucesos que ocuparon titulares nacionales y alimentaron durante años la preocupación de la población majorera.
En los siglos de la piratería y en un ambiente de desprotección, las ensenadas de estos islotes servían de zona de resguardo temporal para naves enemigas.
































































