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La acampada contará por fin con una regulación

Caravanistas aplauden el avance para contar con áreas para el turismo itinerante legales en un futuro, pero insisten en dotar de más servicios a la Isla mientras tanto

María José Lahora 0 COMENTARIOS 18/08/2026 - 07:45

La regulación de campings y acampadas en Canarias encara su recta final después de que el Gobierno de Canarias haya remitido al Consejo Consultivo el proyecto de decreto de alojamientos turísticos al aire libre. El documento elaborado por la Consejería de Turismo busca regular los establecimientos turísticos al aire libre, además de las áreas específicas para uso y servicio de autocaravanas, caravanas y vehículos similares. El texto busca dar respuesta a una “histórica demanda” del sector y ordenar una modalidad turística en crecimiento que hasta ahora carecía de regulación autonómica. El dictamen del Consejo Consultivo constituye el último trámite antes de la aprobación definitiva.

El proyecto regula los campings, las áreas de acampada para autocaravanas, caravanas y vehículos similares, las áreas de pernocta para estos vehículos, las acampadas vinculadas a edificaciones rurales aisladas y los alojamientos turísticos singulares, estableciendo por primera vez las condiciones para su implantación y funcionamiento en Canarias. Uno de los principales cambios que introduce la norma es la prohibición de “la acampada libre con fines turísticos”.

El decreto también fija un periodo transitorio para facilitar la implantación de estas áreas sujetas a regulación. Los ayuntamientos dispondrán de un plazo máximo de cinco años para habilitar zonas provisionales destinadas a este tipo de uso. Aunque estos espacios no tendrán la consideración de establecimientos turísticos, deberán reunir unas condiciones mínimas de seguridad, abastecimiento de agua, iluminación y gestión de residuos.

En el caso de los campings, deberán estar dotados como mínimo de recepción, estacionamiento de vehículos y servicios higiénicos. Se establece una clasificación en función de las instalaciones. Para la obtención de las distintas categorías de los campamentos de turismo se establece un sistema de puntos dependiendo de los servicios que ofrezcan a sus usuarios, como supermercado, bar, piscina, zona de esparcimiento, lavandería o vigilancia.

Junto a la regulación de los establecimientos tipo camping, donde podrán asentarse los vehículos de turismo itinerante, el decreto fija las directrices para las zonas de acampada de autocaravanas, caravanas en tránsito y similares. Así, el artículo 49 del proyecto establece la dotación y acondicionamiento de las mismas: “Deberán contar con, al menos, los siguientes espacios diferenciados: recepción, zona de parcelas, zonas de muelle y punto limpio y zona de instalaciones de servicios higiénicos”. Asimismo, establece que “durante su estancia en las áreas acondicionadas, las autocaravanas en tránsito pueden desplegar toldos y utilizar elementos portátiles”. Estas áreas deberán contar con suministro de agua, así como una red de saneamiento para el tratamiento y evacuación de aguas residuales.

En cuanto a las áreas de pernocta de autocaravanas, caravanas en tránsito y similares, el artículo 65 establece que deberán implantarse en espacios debidamente delimitados, “sujetándose, en todo caso, a las limitaciones y exigencias establecidas en la normativa de ordenación territorial, urbanística, medioambiental y resto de normativa sectorial que resulte de aplicación”.

Entre los requisitos se encuentran la obligación de establecer un servicio de control de acceso y dotar las zonas de pernocta de servicios e instalaciones. Deberán ofrecer, como mínimo una o más tomas de agua apta para consumo, dependiendo del número de parcelas habilitadas y un punto limpio de vaciado de aguas negras y grises que deberá ubicarse separado de la zona de las parcelas con algún sistema de ocultación. “Las áreas de más de 30 parcelas de estacionamiento deberán contar con, al menos, dos puntos”.

“El sistema de vaciado de aguas grises deberá contar con una zona hormigonada que permita la entrada y salida de los vehículos y tener pendiente para dirigir las aguas hacia el punto de desagüe. Y el de aguas negras deberá disponer de embudo y tapa y tener próximo un grifo para limpiar tanque y verter el contenido al desagüe”, especifica el reglamento.

Asimismo, regula que habrá que habilitar “duchas y servicios higiénicos” si su capacidad es superior a 15 vehículos. Dispondrán, como mínimo, de un inodoro, un lavabo y una ducha cada 20 parcelas o fracción, contando con agua caliente sanitaria. Al menos un servicio y una ducha estarán adaptados para personas con movilidad reducida. “Se añadirá una instalación más por cada 25 parcelas”.

Gustavo Morales, presidente de la Asociación de Campistas de Fuerteventura.

“Hay que cambiar de mentalidad. No podemos pretender estar meses en un sitio”

También se dotará de electricidad en, al menos, el 30 por ciento de las parcelas en áreas de más de una veintena de ellas. Así como de una estación de recarga de vehículos eléctricos si cuenta con más de 30 parcelas. También ofrece la flexibilidad de dotar a estas zonas de pernocta de otros servicios como lavadora industrial, espacios de esparcimiento, wifi, merenderos y barbacoas, sistema automatizado de autolimpieza o recogida selectiva de residuos.

Están obligadas a disponer de un panel informativo en espacio visible en el que consten los servicios, condiciones, y normas de usos del área, así como la oferta turística y comercial de la zona, información práctica acerca de centros sanitarios, emergencias 112 y red de transportes públicos.

En el artículo 75 se establece el tiempo máximo de estancia: “72 horas prorrogables, en todo caso, hasta las 10.00 horas de la mañana del día siguiente a la última noche de pernocta”. Durante su estancia, los vehículos podrán desdoblar toldos y utilizar elementos portátiles, como mesas y asientos, para su uso dentro de la parcela donde estacionen o en las zonas del área especialmente acondicionadas para ello.

Una vez emitido el dictamen del Consejo Consultivo, el proyecto volverá al Consejo de Gobierno para su aprobación definitiva, con la intención de que entre en vigor en septiembre

Estacionamiento

Tras las consultas a las asociación de caravanistas, el reglamento añadió una puntualización en el artículo 86 referente a la prohibición de la acampada libre, para especificar que no se impedirá que las autocaravanas estacionen legalmente ni que sus ocupantes pernocten en el interior del vehículo, siempre que no desplieguen toldos, mesas u otros elementos en el exterior, no ocupen más espacio del autorizado y no realicen vertidos o emisiones al exterior, tal y como establece la normativa de la Dirección General de Tráfico.

La Consejería de Turismo ha puesto en valor la implicación de las asociaciones de campistas de Canarias en el proceso de regulación, asegurando que los colectivos del sector comparten la defensa de una “actividad responsable”.

Desde la Asociación de Campistas de Fuerteventura, una de las islas con mayor atractivo para la práctica de la acampada y el encuentro de caravanistas -curiosamente la única que no cuenta con zona de acampada-, su presidente, Gustavo Morales, aplaude la medida de la Consejería de Turismo porque viene a marcar “por fin” las directrices a empresas, ayuntamientos y cabildos para el establecimiento de estas zonas de acampada y estacionamiento de vehículos de turismo itinerante.

Morales se congratula también de que la Consejería haya contado con las asociaciones de campistas y caravanistas para la redacción del reglamento. Pone el ejemplo del artículo 86 en el que se mostraron suspicaces dado que no aclaraba la distinción entre estacionamiento y acampada libre, que ahora queda prohibida. Finalmente especificaron que “no está acampada una autocaravana o vehículo similar parado o estacionado en zona autorizada”.

El presidente de la Asociación de Campistas de Fuerteventura recuerda la urgencia de habilitar campings y zonas de pernocta para vehículos con todos los servicios, dado que “actualmente es ilegal acampar en la Isla y por tanto no podemos estacionar en una playa y sacar el toldo. Sí que suele haber más manga ancha a la hora del mediodía para la comida”.

Si bien recuerda que se establece un margen de cinco años para que los ayuntamientos establezcan esas zonas de acampada. “Estamos en conversaciones con todos los consistorios de la Isla. Todos nos han expresado su intención de hacer por lo menos un camping”. Asimismo, han recibido la disposición de Puerto del Rosario de habilitar una zona de vaciado, dado que el municipio carece en la actualidad de tal servicio.

Mapa de servicios

En la página web de la Asociación de Campistas de Fuerteventura, los caravanistas pueden consultar el mapa de zonas de servicios para caravanas de la Isla. En el municipio de La Oliva se encuentran habilitados tres puntos para vaciado de aguas negras y grises, dos de ellos en Corralejo junto a un punto de llenado de agua. El tercero está a disposición de los campistas en El Cotillo.

“Los caravanistas no tienen problema en pagar por los servicios que se les presta”

En el caso de Puerto del Rosario, tan solo hay marcado un punto de llenado de agua, establecido en la estación de servicio en la carretera de Tetir. Antigua tiene su dotación específica para el vaciado de aguas grises y negras, mientras que Betancuria dispone de una zona para abastecimiento de luz y agua. El último de los puntos de servicio habilitados en la Isla se encuentra en Tarajalejo, en concreto para el vaciado de aguas grises y negras.

A pesar de estas dotaciones, Gustavo Morales insiste en que el turismo itinerante se puede practicar en “una isla muy demandada para el turismo de autocaravana”, pero lo único para lo que está autorizado un caravanista es para pernoctar, “sin desplegar nada, claro, ni sacar mesa afuera”, aclara. “La limitación de las 72 horas para el estacionamiento de los vehículos es una norma que no está escrita. Pero si vienes de vacaciones con una casa rodante no tiene mucho sentido que estés más de ese tiempo en un sitio”.

La Asociación de Campistas de Fuerteventura confía en que más de un promotor privado piense en explotar este tipo de negocio. “Es una instalación realmente sencilla de hacer y puede generar un beneficio”.

Al respecto, Morales expone que de las consultas realizadas a los socios “ninguno nos ha dicho que tenga ningún problema con pagar por los servicios”.

Asentamientos

Más allá del uso de la caravana, autocaravana o cámper para disfrutar del turismo itinerante, en Fuerteventura está proliferando un fenómeno asociado a la emergencia habitacional. La Asociación de Campistas de Fuerteventura muestra su apoyo a estos usuarios que se ven forzados a pernoctar en sus vehículos ante la imposibilidad de acceder a una vivienda. “Cuando una persona tiene que irse a vivir, y ya no te digo una autocaravana, te digo una camperizada o un vehículo, porque hay gente que está durmiendo en su coche, más que un problema de caravanismo, es un problema de la sociedad, es un problema que nosotros vemos con otros ojos. Nadie va a querer vivir en un coche, en una autocaravana, antes que en una casa”.

Por otro lado, con la llegada del verano proliferan los asentamientos a pie de playa de estos vehículos en un fenómeno que nada tiene que ver con la necesidad de una alternativa habitacional. En este punto, la asociación de campistas explica que “no solo están instalados autocaravanas o vehículos camperizados, sino también casetas o incluso campamentos y estamos en contra de esto porque ocupan un terreno de una forma ilegal y están quitando un espacio a los autocaravanista”. A juicio de Gustavo Morales se trata de una tradición arraigada en Fuerteventura con la que no estaba de acuerdo entonces ni ahora. 

“Esta mentalidad hay que cambiarla. No podemos llegar a un sitio y pretender estar en él meses. Y luego al final eso genera problemas con los vecinos y en la zona”, señala Morales. “Un vehículo como el nuestro está perfectamente capacitado para llegar a un sitio y no generar ningún tipo de residuo”. El representante de los campistas majoreros defiende el turismo itinerante como uno de los que genera más beneficios al entorno donde se desarrolla. “Un turista que acude a un hotel con todo incluido al final no sale del resort y los beneficios no revierten en la Isla, mientras que cuando viajamos con nuestro vehículo consumimos en cada uno de los lugares donde estacionamos y realizamos alguna actividad en la zona”.

Aparcamientos en función de la capacidad de carga

Investigadores de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria estudian cómo planificar los aparcamientos en función de la capacidad de carga de las playas en Fuerteventura. Proponen una gestión sostenible de estos espacios costeros equilibrando su uso recreativo y su conservación. En la investigación, que surge en el marco del Plan de Restauración de la Costa Norte de Fuerteventura, se han estudiado 24 playas naturales en el municipio de La Oliva para determinar cuántos visitantes y cuántos vehículos pueden acoger.

El estudio calculó primero la capacidad de carga física de cada playa a partir de un criterio de ocupación diferenciado según el tipo de sustrato, distinguiendo entre playas arenosas y rocosas. A partir de ahí se obtuvo la capacidad de carga real, que incorpora factores condicionantes como el viento o la sensibilidad ecológica asociada a la avifauna protegida de la ZEPA (Zonas de Especial Protección para las Aves), que restringe el uso en los periodos de nidificación.

Finalmente, se calculó la capacidad de carga efectiva, que ajusta ese resultado en función de los servicios e infraestructuras disponibles en cada playa. Los resultados muestran que la capacidad de carga efectiva en la zona examinada está marcada por dos limitaciones: la alta fragmentación geomorfológica del litoral, que crea numerosas calas pequeñas con una superficie útil limitada, y la escasa provisión de instalaciones permanentes, típica de entornos naturales protegidos. Con estos datos, los investigadores plantearon una propuesta de planificación del aparcamiento.

Entre las soluciones sugeridas, figura por ejemplo el uso de sistemas de monitorización inteligentes capaces de rastrear en tiempo real patrones de uso y ocupación de los aparcamientos. En este sentido, el investigador Eloy del Rosario Rodríguez explica que “determinar la capacidad de carga turística no implica restringir el acceso, sino planificarlo: buscar el equilibrio entre la conservación ambiental, la actividad socioeconómica y la calidad de la visita. Se trata de convivir con la fauna y los hábitats frágiles de estos espacios, garantizando que sigamos disfrutando de nuestras playas sin comprometer su futuro”.

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