Cómo ha cambiado el casino online en España cuatro años después del Real Decreto 958/2020
En noviembre de 2020, el Real Decreto 958/2020 reordenó de un plumazo todo el modelo publicitario del juego online en España. Prohibía los bonos de bienvenida, vetaba a los famosos de los anuncios, mandaba la publicidad televisiva a la franja de 1 a 5 de la madrugada y dejaba sin patrocinios de casas de apuestaslascamisetas de LaLiga. Cuatro años, varias sentencias del Tribunal Supremo y un mercado que cerró 2024 con 1.454 millones de euros de GGR después, el casino online español es a la vezmás grande, más concentrado y, en gran medida, menos restringido de lo que el Gobierno proyectó cuando firmó la norma.
Quéprohibióexactamente la "ley Garzón"
El Real Decreto 958/2020, conocido coloquialmente como "ley Garzón" en referencia al entonces ministro de Consumo Alberto Garzón, fue publicado en el BOE el 4 de noviembre de 2020 y entró en vigor de forma escalonada hastael 1 de mayo de 2021. Sus restricciones principales afectaron a cuatro frentes: prohibición de bonos de bienvenida para nuevos clientes, artículo 13; veto a los famosos como imagen de cualquier marca de juego, artículo 15; reducción de los anuncios de televisión a la franja horaria de 01:00 a 05:00; y prohibición de patrocinios deportivos en camisetas, estadios y nombres de equipo.
El impacto inmediato fue contundente. Operadores como Codere, Bwin, Sportium o Marathonbetd esaparecieron de las camisetas de Sevilla, Valencia, Real Madrid y otros clubes. La inversión publicitaria del sector cayó en picado durante 2021. Y los operadores más dependientes del marketing de captación, sobre todo en el segmento de apuestas deportivas, vieron cómo se les cortaba el grifo de un día para otro.
La sacudida al mercado: quiénresistió
Cuatro años después, el mapa de operadores ha cambiado pero no se ha vaciado. La DGOJ contaba en elcuarto trimestre de 2024 con 77 operadores con licencia activa, de los cuales 64 mantenían al menos una licencia singular en vigor. El segmento de casino online concentra ahora 51 licencias activas; el de apuestas, 42.
Para el lector que quiera ver qué casinos online siguen activos en España tras 2020, los rankings actualizados recogen los operadores que han mantenido la licencia DGOJ y que conservan presencia comercial relevante en el mercado español, con sus condiciones de bono actuales, métodos de pago aceptados, incluidoBizum, y categorías de juego disponibles bajo la normativa vigente.
Lo que no aparece en esas listas son los que se marcharon. Varias marcas internacionales replegaron operaciones, otras se fusionaron con grupos mayores, y los operadores más pequeños no soportaronloscostes de cumplimiento. La consolidación ha sido la nota dominante del periodo.
El golpe a LaLiga y a lascarasconocidas
La parte más visible para el público general no fue la regulatoria, sino la deportiva. Antes de la "ley Garzón", una decena de equipos de Primera y Segunda División lucían marcas de apuestas en la camiseta o en el nombre del estadio. La cifra estimada de patrocinios perdidos para losclubes españoles superó los 80 millones de euros anuales, según fuentes del propio sector.
A esto se sumó la desaparición de las campañas con celebridades, que durante los años previos habían convertido a Rafa Nadal, Cristiano Ronaldo o Carlos Sobera en imagen recurrente de operadores de juego. La norma cortó esa relación por completo: ni futbolistas, ni tertulianos, ni presentadores podían aparecer en anuncios de casinos o casas de apuestas. La imagen de marca tuvo que reconstruirse desde cero, sin los rostros que la habían sostenido durante toda la década anterior.
La sentencia del Supremo de 2024
La industria recurrió. La Asociación Española de Juego Digital presentó recurso contencioso-administrativo contra el Real Decreto y, en abril de 2024, el Tribunal Supremo dictó tres sentencias consecutivas que anularon parcialmente la norma. La resolución publicada en el BOE tumbó varios artículos clave: el 13.1 y 13.3 sobre bonos de bienvenida, el 15 sobre famosos, el 23.1 sobre comunicaciones comerciales en servicios de la sociedad de la información, el 25.3 sobre plataformas de vídeo y partes del artículo 26 sobre redes sociales.
El razonamiento jurídico del Supremo no entró tanto en si las restricciones eran buenas o malas como en si tenían base legal. La conclusión: una norma de rango reglamentario no puede establecer prohibiciones que afectan a una libertad económica básica sin que el legislador haya fijado primero los parámetros en una ley. El Real Decreto, dicho de otro modo, había intentado regular lo que solo el Parlamento podía regular.
El mercadotras la sentencia: el rebote
Con los bonos de bienvenida y los famosos de vuelta, el mercado respondió de forma inmediata. En 2024, el GGR del juego online en España alcanzó los 1.454 millones de euros, un crecimiento del 17,6% interanual. El número de jugadores activos subió a casi 2 millones, un 21,7% más que el año anterior, y la apertura de nuevas cuentas se aceleró en un 34,7% mensual de media.
El informe trimestral de la Dirección General de Ordenación del Juego confirmó algo más: por primera vez, el casino online superó a las apuestas deportivas como segmento principal del mercado, con un 50,2% del GGR frente al 41,9% de las apuestas. Dentro de ese 50%, las slots concentran casi dos tercios del volumen.
El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 reaccionó con preocupación: a principios de 2025 advirtió de que elnúmero de jugadores había aumentado más de un 20% tras la reaparición de los bonos de captación.
Lo que viene
El Gobierno trabaja en una nueva norma, esta vez con rango de ley, que blinde jurídicamente las restricciones que el Supremo ha tumbado. Si sale adelante, varias de las prohibiciones del Real Decreto volverán a estar en vigor, pero esta vez con respaldo legislativo y, por tanto, mucho más difíciles de recurrir.
Mientras tanto, los operadores con licencia DGOJ siguen creciendo en un mercado donde la publicidad ha vuelto en parte, los famosos pueden volver a aparecer, los bonos de bienvenida se ofrecen pasados los 30 días reglamentarios, y la pelea por el jugador español vuelve a parecerse, en lo comercial, a lo quehabía antes de noviembre de 2020. La diferencia es el tamaño: hoy hay menos operadores que entonces, pero los que quedan facturan más y mueven a más jugadores.
Cuatro años después del Real Decreto 958/2020, la conclusión no es que el modelo Garzón haya fracasado ni que haya triunfado. Es algo más matizado: el sector está más concentrado, más profesionalizado, más vigilado y, a la vez, más grande de lo que era antes de la norma que vino a reducirlo.














