ENTREVISTA

“Las guerras se hacen por interés, no por ideología ni por otras cuestiones”

Daniel Ruiz, coronel en la reserva y experto en misiones de paz

Saúl García 1 COMENTARIOS 25/01/2023 - 09:03

Daniel Ruiz es coronel del Ejército de Tierra en la reserva desde finales de los años 90. Ha trabajado como coordinador de la ONU durante 25 años en misiones de paz en múltiples países y fue pionero en llamar la atención sobre la criminalidad ambiental entre las causas profundas de los conflictos. Es investigador en la Scuola Superiore Sant’Anna de Pisa y vive a caballo entre Florencia y Fuerteventura.

-¿La lucha por la paz también es la lucha contra el cambio climático? ¿Están relacionadas?

-Están absolutamente relacionadas. En todos los conflictos en los que he trabajado, como Bosnia, Irak, Afganistán, Somalia, Haití o Congo, eran estados que habían colapsado por la lucha por sus recursos. El caso más extremo, el Congo, que tiene todos los recursos y todos intentan obtener una parte de ellos. Antes, con los combustibles fósiles, ahora con el litio y el cobalto, ambos necesarios para las baterías; el cobre, el coltán para los aparatos electrónicos... y es precisamente esta extracción de recursos, esta cultura del crecimiento y del consumismo, la misma que está llevando al cambio climático. Pero no solo, porque la crisis no es solo el cambio climático, sino la destrucción de la biodiversidad, que es la causa del Covid. Si ha ocurrido es porque nos hemos metido a destruir los bosques, a hacer enfermar a los animales y a adoptar sus enfermedades. Viví en Congo la epidemia del ébola. Ojalá no llegue algo así, pero la destrucción de la biodiversidad nos está llevando a importar las enfermedades de los animales.

-Si la principal causa de las guerras ha sido la lucha por los combustibles fósiles, podría parecer que si hacemos una transición hacia energías limpias se terminarían esas guerras, pero no va a ser tan fácil, ¿no?

-La transición no puede ser de un modelo extractivista y consumista a otro extractivista y consumista. No se puede sustituir el petróleo por otros recursos que causen los mismos problemas. Si la Humanidad quiere evitar el colapso de la civilización en la que hemos vivido los últimos diez mil años gracias a la estabilidad del holoceno, tenemos que cambiar de modelo de civilización, dejar de intentar crecer, decrecer... O por las buenas o por las malas lo vamos a hacer. No va a ser posible sustituir la extraordinaria energía que hemos tenido en los últimos doscientos años y que ha permitido que la Humanidad se multiplicara ocho veces. Tenemos que buscar otro tipo de vida con consumos más reducidos, entre otras cosas porque el consumo tampoco nos da la felicidad, lo que nos da felicidad son las relaciones, relacionarse entre seres humanos y con la naturaleza. Tenemos que vernos como parte de la naturaleza. Si pensamos que estamos fuera y podemos aprovecharnos y destruir todo lo que queramos, vamos a colapsar.

-Fijamos toda nuestra atención en la guerra en Ucrania, pero sigue habiendo muchas otras guerras en el mundo.

-Hay decenas, y ahora resulta que la de Ucrania parece la única. En el fondo es un conflicto como todos los demás. Son conflictos por recursos. Vemos cómo la herramienta o el arma energética se está utilizando de un lado y de otro, y es una guerra tan banal como otra. La gran diferencia es que se lleguen a usar armas nucleares, que ya sería el colmo de la estupidez.

“Tenemos que buscar otro tipo de vida con consumos más reducidos”

-¿Estamos más cerca que nunca del empleo de armas nucleares en un conflicto?

-Desde la crisis de Cuba en 1962 estamos en el momento más cercano. No se puede predecir el futuro pero estamos haciendo méritos para llegar ahí, en lugar de contenernos y evitar la guerra nuclear, que sería el fin de la civilización en pocas semanas o meses.

-¿La situación mundial también responde a la decadencia del imperio americano? ¿Es una muestra de que está dando sus últimos coletazos?

-Los poderes globales han surgido y han cambiado muchas veces en la Historia, y es un proceso natural. La gran diferencia de colapsos de civilizaciones o imperios anteriores es que este colapso puede ser global. Cuando colapsó el Imperio Romano, al resto del mundo no le afectó mucho. Cuando lo hizo la Isla de Pascua, a nadie le preocupó. El problema es que ahora nos afectaría a todos. Y estamos a un paso tan frágil de esa situación... con el cambio climático, el encarecimiento fuerte de las energías fósiles y la mentalidad de la sociedad, que no quiere renunciar a los consumos ni al crecimiento y nos hace seguir en el mismo camino sin querer cambiar de rumbo. Todo eso hace que estemos muy cerca de un colapso.

“La solución es consumir menos energía, sobre todo los que más consumen”

-El nuevo primer ministro británico, Rishi Sunak, acaba de decir que la seguridad energética y la climática van de la mano. ¿A qué se refiere?

-No se ha visto que las élites mundiales tengan la intención de hacer un cambio de civilización. Están abogando por soluciones técnicas, lo cual da a entender que vamos a seguir consumiendo lo mismo, pero con energías diferentes. No hay una solución técnica al problema. La solución es consumir menos energía, sobre todo los que más consumen.

-Pero si lo acabamos haciendo por obligación y no por convicción, será más probable que haya más conflictos ante la escasez de recursos...

-Sí, pero eso no solo es el futuro, es el pasado. El de Irak ocurrió por el petróleo, siempre es por recursos. Cuanta menos disponibilidad de los mismos, más lucha por esos recursos.

“La inmigración no tiene por qué ser un problema, sino una oportunidad”

-Entonces no ayuda mucho el relato de que las guerras se producen por la acción de un tirano. Antes Saddam, ahora Putin...

-Las guerras se hacen por interés, no se hacen por ideología ni por otras cuestiones, ni porque una persona se levante mal un día. En un momento en que los recursos naturales necesarios escaseen, esas guerras serán cada vez más probables.

-¿Debemos cambiar de mentalidad, darnos cuenta de que la visión occidental no es la única válida?

-Las culturas tradicionales siempre han hecho un esfuerzo por convivir con la naturaleza, porque les iba en ello su sustento. Eso ha ocurrido en todo el mundo. Con la práctica de la agricultura desde hace diez mil años, hemos empezado a intentar crecer cada vez más. En el siglo XIX hemos encontrado esta fuente enorme de recursos energéticos y esa idea de crecer se ha hecho realidad. Ese proceso lo ha liderado Occidente, por eso es la cultura más extremista en este sentido del consumismo. Las culturas tradicionales, de Oriente, del Amazonas, pero también de Europa o de Lanzarote, nos pueden servir de inspiración para encontrar una nueva cultura que nos permita sobrevivir en el planeta. No es necesario renunciar a todos los avances tecnológicos hasta ahora, pero sí tener otro enfoque, mucho más de simbiosis con el resto de la biosfera. Por ejemplo, César Manrique fue un pionero en este sentido, con una simbiosis entre la cultura moderna y la tradicional. Esa idea de inspirarse en lo tradicional para construir una civilización futura podría ser una base.

“Desde 1962, estamos en el momento más cercano a una guerra nuclear”

-Las migraciones desde África también están motivadas por los conflictos bélicos o por la falta de recursos...

-A las poblaciones les desaparece su sustento. El Sahel se está desertificando, no tienen más remedio que emigrar, que es lo que ha hecho la Humanidad toda la vida. No tiene por qué ser un problema, sino una oportunidad. Son personas que tienen muchas ganas de trabajar y de superar una situación difícil en sus países. Y es una constante de la Humanidad. Los españoles y los canarios han emigrado o se han exiliado siempre. No sé por qué resulta extraño que haya gente que quiera emigrar a nuestro país.

-¿Qué le parece la iniciativa de declarar Canarias como Zona internacional de cultura de paz, que se aprobó en el Senado, pero nada más, no se ha desarrollado aún?

-Las declaraciones institucionales ayudan, pero es una cuestión social. Si la sociedad lo considera importante... Yo lo considero muy importante, siempre estoy disponible para construir y participar en estas iniciativas, pero que no sean solo declaraciones políticas, es la sociedad quien tiene que seguir adelante.

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