La deportista majorera conquista la European SUP League 2026 tras una temporada de éxitos y afronta sus próximas citas internacionales en el Europeo de Melilla y el Mundial de Italia

Alba Alonso, de niña de la escuela de vela a campeona europea
La deportista majorera conquista la European SUP League 2026 tras una temporada de éxitos y afronta sus próximas citas internacionales en el Europeo de Melilla y el Mundial de Italia
Alba Alonso Frey no entiende su vida sin el mar, sin Fuerteventura y sin el deporte. La hoy campeona de España, de Europa y campeona del mundo de Sprint en 2024 no empezó en el Stand Up Paddle (SUP) tras trazar un plan. Ella es el ejemplo de que la pasión es la que abre los caminos y de que la decisión de abrir una opción inesperada puede cambiarlo todo. Tras un año lleno de éxitos, ya tiene marcadas en el calendario las próximas citas decisivas, el Europeo en Melilla y el Mundial en Italia, al que llega en el mejor estado de forma, centrada y decidida a seguir reuniendo trofeos internacionales.
La deportista de Puerto del Rosario ha sellado con solidez su título de campeona de la European SUP League 2026, en un circuito que la ha puesto a prueba en seis citas disputadas en cinco países. Alonso Frey lideró la clasificación femenina con 3.328 puntos y se consolidó como la rival más fuerte en las tres disciplinas del campeonato.
“Estoy muy contenta porque al final es un tour, una liga europea, son muchas pruebas, muchos países, se alarga mucho en el tiempo y es más sacrificado porque hay que viajar e intentar llegar en el mejor estado de forma a muchas pruebas en diferentes momentos”. No es solo la competición, “es regularse uno mismo y conseguir los mejores resultados” y, por eso, tras tanto esfuerzo y trabajo, “es un logro y un orgullo que salgan las cosas bien y conseguir el título”.
En la final celebrada el pasado mes de septiembre en Se-simbra (Portugal), la deportista majorera se hizo con el oro también en la modalidad Sprint y en la Technical Race y se coronó segunda en Larga Distancia. En su mejor momento profesional, Alba se siente afortunada porque disfruta de lo que hace, puede vivir de ello y de un deporte minoritario como el que practica y para ella “eso ya es un honor”. Si además el trabajo tiene resultado, “más contenta todavía”, confiesa.
Con el apoyo de la Concejalía de Turismo de Puerto del Rosario, Faycan Motor, H2go y el Cabildo de Fuerteventura, para ella la temporada aún no acaba y ya tiene un nuevo reto en el calendario. “En esta primera parte de la temporada intenté llegar en mi pico de forma al Campeonato de España, que fue en mayo, porque es donde se decide el equipo con el que luego competiré en el mundial y en el europeo, además de mantenerme en las diferentes pruebas del circuito”.
“Tuve la suerte de crecer vinculada al mar, creo que ha moldeado mi identidad”
Con la meta ya cerca, con fecha y destino, y después de entrenar todo el verano, ahora llega el momento decisivo en el que espera “cerrar la temporada de la mejor manera, con las medallas en europeos y mundiales, que como deportista es a lo que más aspiras durante todo el año”.
Aunque ahora ver a Alba remar sobre una tabla de paddle parece algo natural, la campeona de Fuerteventura empezó a construirse mucho antes de las victorias y los podios. Apenas tenía seis años cuando comenzó a navegar en la escuela de vela del Cabildo de Fuerteventura y, a bordo de un Optimist, se convirtió en una “enamorada del mar”, con una pasión que la acompañaría el resto de su vida. “Tuve la suerte de crecer vinculada al mar, competir y viajar. Y yo creo que eso es lo que ha moldeado mi identidad y mi personalidad, mi forma de ser”. Tal y como confiesa, “no veo otra salida que no sea con el mar y el deporte”. Un cambio inesperado, una oposición y un “¿por qué no?” fueron ese giro de timón que lo cambió todo, una de esas “vueltas de la vida”, como bromea al recordarlo.
“Aunque siempre he practicado deporte, nunca me planteé desarrollarlo a nivel profesional”, relata. “Estudié mi carrera, me fui, luego volví a la Isla, y siempre he estado navegando en mi tiempo libre”, pero un día se alinearon varias “circunstancias de la vida”, como ella misma las define. “Me preparé unas oposiciones para bombera, empecé a entrenar mucho y las suspendí”, por lo que el amigo que la entrenaba y con el que ya había empezado a remar en stand up paddle le planteó “intentarlo ese año”.
Tal y como recuerda, el “yo te preparo los entrenamientos, y si te quieres atrever, podemos probar a competir”, le cambió la vida. De esa propuesta, con el tiempo, nació una campeona. “Dejé el trabajo que tenía y me dije, lo intento este año, y si sale bien sigo, y si no, pues vuelvo a mi vida, que no pasa nada”. Asegura que en ese momento tuvo la ayuda y el apoyo de muchísima gente, que la empujó entonces y sigue a su lado hoy para dar su mejor versión.
“Espero cerrar la temporada con medallas en europeos y mundiales”
“Hay veces que la vida cambia y yo estoy súper contenta de haber podido lanzarme a la piscina y estar viviendo esta experiencia, porque para mí ser deportista profesional es un sueño hecho realidad”, destaca.
No ha sido un camino fácil, asegura. “La clave es que te apasione, que te guste mucho y tengas muy claro que quieres hacerlo, no tener miedo a atreverse” y, después, mucha disciplina. “Tienes que tener las cosas muy claras, es una dedicación al cien por cien, no solo ir a entrenar, sino cuando terminas de entrenar, comer bien, descansar...”.
El deporte a nivel profesional es un trabajo que ella afronta con “muchísimas ganas” porque “cuando algo te apasiona y es tu mundo, lo das todo, y se puede”. Solo así, asegura, puede sobreponerse a “las inseguridades, la presión, la parte física y mental, los dolores y las lesiones”, porque, aunque no es fácil, ella no dudó. “Tenía un objetivo”.
Asegura que ese objetivo es hoy más grande que nunca. “Ya no es solo competir, me siento una afortunada de haber nacido aquí, de haberme criado aquí y de poder vivir aquí”. Fuerteventura para ella “lo es todo” y poder representar a su isla en el exterior es todo un orgullo. “Tengo el lujo de llamar a esto mi hogar, y si no fuera por haber nacido aquí y haberme criado al lado del mar no estaría haciendo lo que hago, ni sería quien soy, ni tendría esta pasión que le pongo a lo que hago”.
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“Estoy contenta de haber podido lanzarme a la piscina, ser deportista profesional es un sueño”
Fuerteventura “lo ha sido todo ya cuando navegaba desde pequeña hasta ahora” que ha logrado el apoyo de instituciones públicas que respaldan su trabajo. “Poder viajar y decir con orgullo de dónde soy y defender mi tierra, para mí es lo más bonito”.
Desde su posición también asegura que tiene la responsabilidad y el compromiso de empujar las escuelas náuticas y los clubes, pero cree que todavía no tienen la ayuda que deberían en comparación con otros deportes. La cantera, tanto de vela como de paddle como de piragüismo y de todos los deportes relacionados con el agua, “necesita un empujón” para que los niños y niñas “vean el deporte náutico antes que otros”.
Cuando ve la bahía de Puerto del Rosario llena, también ve que hay trabajo por hacer. “Viene mucha gente de fuera a disfrutar de lo que tenemos aquí y parece que a nosotros nos cuesta todavía ir al agua”. Esa es una idea que ya le revolotea en la cabeza. “Tengo en mente proyectos futuros de intentar dar apoyo en las escuelas e intentar sacar cantera, llevar a niños y niñas a competir, porque yo creo que la base del deporte está en los niños y en sacarlos adelante”.
Los deportes náuticos entrañan más complejidad que otros, requieren más ayuda y más infraestructura y, en ello, “las escuelas náuticas hacen un trabajo increíble”. Alba entrena casi todos los días en la bahía de Puerto y asegura que “hay mucha actividad, y cada vez hay más clubes, más gente, Puerto se ha abierto un poco más al mar y eso es precisamente lo que nos hace falta”.
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