El Efequén pide al Cabildo que declare BIC la Casa de la Cueva de la Negra
La asociación ha registrado una solicitud para incoar la declaración de Bien de Interés Cultural ante la "amenaza de una demolición inminente" que pesa sobre el inmueble
La asociación El Efequén ha solicitado al Cabildo de Fuerteventura que incoe la declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) de la Casa de la Cueva de la Negra, afectada por una orden de demolición de la Demarcación de Costas.
El colectivo ha registrado en la institución insular una solicitud acompañada de un informe sobre los valores arqueológicos y etnográficos del enclave, elaborado "con carácter urgente" ante la "amenaza de una demolición inminente".
El Efequén recuerda que el pleno del Cabildo de Fuerteventura aprobó por unanimidad el pasado 26 de septiembre una moción para proteger "los tradicionales núcleos costeros de la isla con evidentes valores patrimoniales de carácter etnográfico".
La asociación considera que ese acuerdo debe traducirse ahora en actuaciones administrativas concretas y sostiene que "hay que ejecutar actos administrativos que protejan con carácter urgente el patrimonio afectado".
"Dicho de otra manera, las declaraciones institucionales, aunque necesarias, no garantizan la salvaguarda del patrimonio afectado", afirma.
A juicio de El Efequén, la Casa de la Cueva de la Negra "reúne los requisitos básicos para que el Cabildo incoe su declaración de BIC".
Entre los valores que destaca figura "la propia construcción, elaborada con piedra seca siguiendo los patrones constructivos tradicionales", así como "el conchero indígena donde está situada la casa".
El colectivo también señala que esta y otras casas de la costa funcionaron durante mucho tiempo como "un modelo de vida tradicional" en el que se alternaba estacionalmente la residencia entre los valles, durante el invierno y vinculada al ganado, y la costa, durante el verano para dedicarse a la pesca y el marisqueo.
El Efequén recuerda que la vivienda "fue levantada en 1910 por Lorenzo Pérez Díaz, abuelo de la actual propietaria doña Pascuala Roger Pérez".
La asociación cuestiona además la aplicación de la normativa al inmueble y afirma: "No se comprende entonces que se aplique una ley muy posterior a la existencia del inmueble al mismo tiempo que el propio organismo que avala la demolición de la casa, ampare, incluso en contra de sus propios informes, establecimientos turísticos por todos conocidos".
















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