Mariluz Fajardo

El plan del Consorcio para los enchufados

En la política de las administraciones públicas, no resulta novedad alguna la tendencia a que cada equipo de gobierno atienda una serie de compromisos de carácter familiar o político, por medio del otorgamiento de favores. En Ayuntamientos y Cabildos, y más recientemente en el gobierno del Estado, hemos apreciado el funcionamiento del dedo presidencial para designar a personas cercanas para copar elevados puestos en empresas públicas, lo cual, siendo de extrema desfachatez, se acentúa cuando repasamos el currículo de los colocados, y de ahí no sale más que un agujero negro. Todos lo vienen haciendo con mayor o menor discreción, aunque quien se lleva la palma en las islas, quizás por los años de gobierno que arrastra, es Coalición Canaria, y da igual donde gobierne, que siempre hay un hueco para un amigo.

Y puestos a observar cómo se intenta dar carta de permanencia a antiguos enchufes, nos percatamos de que el Consorcio de Abastecimientos de Aguas a Fuerteventura exige una experiencia profesional de 66 años en la convocatoria de unas oposiciones con el objeto de alcanzar su cometido.

Aprovechando el periodo estival, el Presidente del Consorcio abre un concurso para cubrir un total de 19 plazas de distintas categorías con el objetivo final de que determinado personal que llegó fruto de un calambre en un dedo presidencial, ahora se quede como fijo. Aquello de la capacidad, el mérito y la igualdad queda, por tanto, en leyenda urbana. Determinado personal, decía, al que podemos calificar de enchufado.

Las bases que rigen este concurso fueron aprobadas por el Presidente del Cabildo, Mario Cabrera, en 2013, y lo que en ellas se recoge es “la apariencia” de un proceso abierto pero que en realidad premia a los colocados a dedo.

En síntesis, quienes concurrieran libremente y los que ya están dentro, van a ser valorados favoreciendo a los segundos frente a los primeros. Y lo han hecho de forma tan burda que los del Consorcio, por cuatro años acreditados de trabajo en la empresa, podrán acumular cuatro puntos, frente a los de fuera de la empresa pública que, para lograr esa misma puntuación, deberán acreditar una experiencia en otra administración de sesenta y seis años. Sí, 66 años frente a 4, han leído bien.

Dando por bueno que la jubilación es a los sesenta y cinco años, y habiendo comenzado a trabajar a los dieciocho, lo más que va a poder garantizar es 47 años de vida laboral, por lo que estaríamos ante un criterio de imposible cumplimiento, y más si atendemos a que con esos años ya se tiene la edad de jubilación, y no se está para oposiciones.

Nadie parece haber recurrido las bases, ni tan siquiera los atentos sindicatos, de los que esperaríamos que no tuvieran ningún grado de responsabilidad, por connivencia, porque hubieran acordado con Cabrera llegar a este acuerdo por el bien de esos “pobres” trabajadores.

La cosa, no obstante, tiene mayor retranca, pues han establecido que durante la fase de oposición se presente una memoria -en ninguna otra convocatoria reciente para puestos de mayor categoría como la de gerente, el Consorcio lo ha hecho- que verse sobre las tareas de la plaza a la que se aspira. Habría que recordar que la normativa establece estas condiciones para concursos en los que exista una cierta complejidad en la plaza. No es el caso de este supuesto, pues poca complejidad tiene una plaza para la que se exige un certificado de escolaridad. Una vez más nos percatamos de la estrategia del Consorcio de facilitar la permanencia de los antiguos colocados en sus puestos de trabajo.

Lo que se persigue con la inclusión de la memoria en la primera fase es el logro de una puntuación lo suficientemente alta para “sus” aspirantes alterando la proporción de puntos entre la fase de oposición y la del concurso. Esta intención evidencia la voluntad del Consorcio de garantizar una mínima puntuación a los aspirantes incluidos en el plan de empleo para que de esta forma sea inalcanzable para los aspirantes externos al CAAF.

Perdón, no sé si habíamos dicho que se trata del Consorcio de Abastecimiento de Aguas a Fuerteventura. Del Cabildo, vamos.

Si es que no tienen vergüenza.

Comentarios

Si lo que cuenta el artículo es veraz y no hay error la fiscalía tendría que actuar de oficio.
Muy interesante la denuncia
Donde están los sindicatos? No tienen nada que decir o son cómplices de este atraco?
¿Vergüenza? En CC desconocen su significado.
Lo denunciado en el artículo exige una explicación del Consorcio y de su Presidente. Lo sorprendente es que ni sindicatos ni la oposición hayan dicho nada hasta el momento.
Los sindicatos no dicen nada, porque son ellos los que han preparado las bases.
Y los partidos políticos de la oposición callan por que temen preguntar. Los asuntos de personal del cabildo y el Consorcio son muy escabrosos y no quieren que se les echen encima. Saben que alguna vez gobernaran y prefieren estar a bien con sindicatos y empleados públicos. Además, también quieren beneficiarse del chanchulleo de las oposiciones que es muy propio de estas ínsulas.
Es lunes mediodía y ni Mario ( que aprobó las bases) ni Marcial ( que aprueba la convocatoria) ni los sindicatos ( que apadrinan el atraco) han efectuado una sola declaración. Ni siquiera para decir que se trata de un lamentable error, que al contable se le fue un cero de más. No creo que estén esperando a que el fiscal los llame a declarar. Todo es posible. Jejejejeje
El CAAF no es el único nicho de enchufados inútiles casi todos para cualquier trabajo; hay otros, pero el CAAF es un reducto muy especial. Ay Domingo Berriel, que chollo !!!, verdad ??!
Las bases del CAAF son las mismas que el Cabildo aplicó para su plan de consolidación de empleo, o sea, para el plan de consolidación de enchufados de CC y PSOE. Mario, Marcial y Blas quedan muy bien en las fotos pero en los papeles quedan retratados.

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