Con el violinista Stefan Plewniak al frente, el ensemble polaco llevará a la Isla piezas de Vivaldi, Corelli, Bach o Purcell, entre otros

Il giardino d’amore gira por cinco escenarios del Festival de Música con su vibrante propuesta barroca
Con el violinista Stefan Plewniak al frente, el ensemble polaco llevará a la Isla piezas de Vivaldi, Corelli, Bach o Purcell, entre otros
Para su 42 edición, el Festival Internacional de Música de Canarias (FIMC) apuesta en su programación por una de las formaciones más singulares del panorama actual. El ensemble polaco Il giardino d’amore realizará durante los próximos días una gira de cinco paradas por el archipiélago y exhibirá su propuesta de música barroca bajo la dirección de su fundador, el violinista Stefan Plewniak, con piezas icónicas de Vivaldi, Bach, Corelli o Purcell, entre otros autores de esta época.
Con un programa que titulan ‘El nacimiento del concierto’, la formación interpretará obras fundamentales del barroco alemán, italiano y francés, y las desplegará a través de su particular visión y una instrumentación enteramente de cuerda.
La gira comienza este viernes 30 de enero en el Teatro Víctor Fernández Gopar “El Salinero” (Lanzarote), para continuar el sábado 31 en el Palacio de Formación y Congresos (Fuerteventura). Al día siguiente, domingo 1 estarán en el Teatro Pérez Galdós (Gran Canaria), y el martes 3 en el Teatro Leal de La Laguna (Tenerife). El recorrido finalizará el miércoles 4 en el Teatro Circo de Marte (La Palma).
Las entradas están disponibles en www.festivaldecanarias.com o directamente en las plataformas de venta habituales de estos espacios escénicos, con precios que oscilan entre 10 y 30 euros.
Esta será la primera vez que Il giardino d’amore actúe en el Festival Internacional de Música de Canarias. Su fundador, el violinista Stefan Plewniak, impulsó la creación de este conjunto en 2011 desde la ciudad de Cracovia, cuando todavía compartía filas con Jordi Savall en Le Concert des Nations. Inspirado por el maestro catalán, decidió unir a un círculo de amigos interesados en interpretar música con un sentimiento profundo y expresivo. De hecho, su nombre (“jardín del amor”, en español) alude a la creación de un espacio compartido donde el arte florece a través de la conexión de sus integrantes.
Desde entonces, su desarrollo profesional ha sido imparable, de modo que hoy son toda una referencia de la música barroca, con una energía que la crítica compara incluso con la de las estrellas de rock. Recientemente, el grupo fue galardonado con el prestigioso Premio ‘Fryderyk’ al Álbum del Año por ‘Orfeo & Euridice’, grabado en colaboración con su compatriota, el contratenor Jakub Orliński.
‘El nacimiento del concierto’
En su debut en el FIMC traen una selección de doce obras que ayudan a construir el relato sobre el violín. El concierto no sigue un orden cronológico estricto, pero sí emocional, alternando entre el drama teatral, la descripción de la naturaleza y el virtuosismo puro. Además de piezas de los autores citados, interpretarán otras de Leclair, Rebel, Westhoff, Tartini y Locke.
Comienzan con la Chacona del Concierto para Violín Op. 9 de Antonio Vivaldi, un exponente del barroco italiano que ofrece una apertura solemne, en contraste con el ritmo danzable y percusivo de la siguiente obra, ‘Tambourine’, del francés Jean-Marie Leclair. A continuación interpretan el ‘Concierto Grosso op.6 nº4’, del italiano Arcangelo Corelli, que explora detalles menos conocidos del alto Barroco.
Seguirán con ‘Chaos’, de ‘Los elementos’ de Jean-Féry Rebel, con el que su autor buscaba representar la confusión del universo antes del momento de la creación; y explorarán la capacidad descriptiva del violín con la hipnótica ‘Imitazione delle Campane’, del alemán Johann Paul von Westhoff. De Bach, por su parte, se podrán escuchar fragmentos de sus conciertos en re menor y en la menor.
La capacidad artística del conjunto alcanzará su cota máxima justo después, con el legendario ‘Trillo del diavolo’, de Giuseppe Tartini, inspirada por el mismo Lucifer en un sueño del compositor (y con una exigencia técnica igual de “diabólica”).
La recta final del concierto se adentrará en la atmósfera teatral inglesa con ‘The Tempest’, de Matthew Locke, una curtain tune (melodía teatral inglesa) que evoca la furia de los elementos. Esta intensidad dramática se intercalará con más texturas vivaldianas en el de fragmentos del Concierto para dos violines y violonchelo.
Tras una última visita a la escena británica, de la mano de Henry Purcell y su ‘Timon of Athens’, pondrán la nota final con el ‘Concierto para dos violines’ de Vivaldi. En este punto, la velada acabará con un fascinante juego de respuestas espaciales entre los intérpretes, en los que se evidenciará también la complicidad que caracteriza al conjunto polaco.















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