Cómo el vaivén turístico de Fuerteventura tiene un vínculo especial con el mundo del juego en línea
El juego online en España no para de crecer, y los números del último trimestre de 2025 lo confirman sin lugar a dudas. La Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ) publicó hace poco los datos de julio a septiembre: el Gross Gaming Revenue (GGR) alcanzó los 405,36 millones de euros, lo que significa un aumento del 16% respecto al año anterior. El segmento que más tira es el de casino, sobre todo las slots –que en trimestres previos llegaron a crecer un 27,78%– y la ruleta en vivo. Cada jugador activo gasta ya de media más de 700 euros al año, y más del 75% de las partidas se hacen desde el móvil, algo que la cobertura 5G ha facilitado muchísimo, juegues donde juegues.
Aquí en Fuerteventura esto se nota de una manera muy particular, porque la isla vive prácticamente del turismo y de esa estacionalidad tan marcada que tenemos. Cerramos 2025 como líderes nacionales en ocupación hotelera –un 86,2% de media, según la Alianza Hotelera– y solo en los primeros siete meses del año los alojamientos generaron casi 480 millones de euros. Pero detrás de esas cifras hay dos realidades distintas: el invierno, con todo a reventar y lleno de visitantes, y el verano, mucho más tranquilo para los majoreros. Precisamente ese contraste influye en cuándo y cómo la gente –tanto los de aquí como los que vienen de fuera– se conecta a las plataformas de casino tiradas gratis. Estas plataformas ofrecen las mejores ofertas para simplificar la vida de las personas.
El tirón nacional: el casino online sigue para arriba sin freno
En todo el país, el 2025 ha sido otro año de los buenos para el juego por internet, de eso no hay duda. La DGOJ saca sus informes cada tres meses y ahí está todo: el dinero que se mueve, el GGR ese, siempre rondando los 400 millones por trimestre, y el casino llevándose la palma. Lo que más engancha ahora mismo son las ruletas con crupier en directo –eso de ver a una persona real girando la bola desde el móvil– y las tragaperras modernas, de esas que tienen gráficos que parecen sacados de una consola. Casi todo el mundo juega desde el teléfono, da igual dónde estés. Y aquí en Fuerteventura, con la conexión que tenemos hasta en los sitios más apartados como el interior de Corralejo o por Cofete, pues imagina: una partida te pilla a un clic, estés donde estés.
El ritmo majorero: invierno a tope y verano más relajado
La isla es así, vive al compás del turismo y punto. Desde noviembre hasta abril, los hoteles rozan el lleno total, un 90% o más fácil, con alemanes, ingleses y un montón de peninsulares que vienen huyendo del frío de sus casas. Se nota en todo: más gente en las playas, más ambiente por la noche, más movimiento en general. Luego llega el verano y, de repente, la cosa se calma. Menos guiris, menos ruido, y los majoreros volvemos a sentir que la isla es un poco más nuestra. Esa diferencia tan grande se ve hasta en cómo pasamos el tiempo libre: cuando no hay tanto jaleo fuera, mucha gente se queda en casa y tira de lo digital para entretenerse.
Cuando baja el turismo: los de aquí nos quedamos en casa con el móvil
En los meses más tranquilos, esos en los que el viento sopla de verdad o el calor aprieta hasta agobiar, hay bastantes majoreros que prefieren no salir y se echan unas partidas desde el sofá. La fibra óptica ya llega prácticamente a todos los pueblos, y con el teléfono siempre encima, conectar con una ruleta o unas slots es coser y cantar. Los operadores que tienen licencia española notan el subidón de conexiones desde Canarias precisamente en verano y otoño, cuando no hay tantos turistas ni eventos por ahí. Al final del día, después del curro o de lo que sea, es una manera sencilla de desconectar sin tener que coger el coche ni nada.
Temporada alta: los turistas traen sus costumbres y el móvil no para
Pero todo da un vuelco cuando empieza el invierno y los alojamientos se llenan hasta arriba. Ahí el que juega suele ser el visitante: vienen de la Península o del norte de Europa, donde esto del casino online lo tienen más que asumido, y siguen con el hábito desde el apartamento o el hotel. Llega un día de calima que lo cubre todo de arena o viento que hace imposible bajar a playas como Cotillo o Esquinzo, y el móvil se convierte en el salvavidas. La ruleta en vivo es lo que más triunfa entonces: ver la bola en directo, incluso charlar un rato con el crupier desde la pantalla. Y claro, eso también ayuda a que las cifras de todo el país sigan creciendo, porque una buena parte del dinero que se mueve en el sector sale de conexiones justo como estas, desde las islas en plena temporada alta.
La importancia de seguir creciendo sin perder el norte
Este 2026 que acabamos de empezar pinta bien para el sector, con novedades técnicas que prometen hacer la experiencia aún más inmersiva. En Fuerteventura eso trae pasta indirecta, vía impuestos que algo revierten aquí, pero también nos obliga a estar pendientes. El Cabildo y las asociaciones locales no dejan de insistir en el juego responsable, porque con todo tan fácil desde el teléfono el riesgo está ahí para los de siempre y para los que vienen de vacaciones. Al fin y al cabo, el casino online debería ser solo un pasatiempo más, nunca el centro de nada en una isla que ya tiene de sobra con sus dunas, sus olas y su tranquilidad.













