ENTREVISTA

“No soy partidario de ‘machanguizar’ la figura de Unamuno”

Marcial Morera, catedrático de Lengua española de la Universidad de La Laguna

Foto: Carlos de Saá.
Diana Utrera 1 COMENTARIOS 10/03/2019 - 08:20

El catedrático de lengua española de la Universidad de La Laguna, académico de la Academia Canaria de la Lengua y director del Instituto Universitario de Lingüística Andrés Bello, participó en la última edición de la cátedra cultural Miguel de Unamuno de la ULL. El catedrático aboga por que se profundice sobre la personalidad del intelectual en los centros educativos, pero reniega de la atomización de su figura, “estudiándolo como escritor canario o majorero” y de su machanguización “como suele ser tan habitual en los tiempos que corren”.

-¿Qué temas abordó en las dos conferencias impartidas dentro del programa de la cátedra cultural Miguel de Unamuno?

-En la conferencia La Fuerteventura de Unamuno: realidad y fantasía, se pretendía dos cosas: primero, explicar cómo redime don Miguel con su palabra poética, tanto a la Isla de Fuerteventura como a sus moradores, de los estereotipos tradicionales, que los presentaban, a la primera, como lugar maldito dejado de la mano de Dios; y a los segundos, como unos redomados vagos, que se pasaban la vida tumbados a la bartola; y, segundo, analizar cómo ha determinado esta interpretación poética unamuniana la concepción que se tiene hoy, tanto del paisaje como del hombre insular. El objetivo de la segunda conferencia, la titulada De Fuerteventura a París: aspectos literarios de un texto político es mucho más ambicioso que el anterior porque pretende establecer el encuadre literario exacto que corresponde a este diario de destierro, escrito en sonetos y anotado en prosa, que empezó a escribir don Miguel nada más llegar a la Isla, a principios del mes de marzo de 1924, desterrado por el general Primo de Rivera.

-¿Cuál es su opinión acerca de la cátedra y su trascendencia en el ámbito académico?

-Para valorar en su justa medida la labor de la cátedra cultural Miguel de Unamuno de la Universidad de La Laguna, con el patrocinio del Cabildo de Fuerteventura, hay que partir del concepto de cátedra cultural. ¿Qué son las cátedras culturales? Pues simplemente foros para difundir y promocionar la obra artística, intelectual, científica, política, etcétera, de personas relevantes de nuestra historia. Eso exactamente es lo que hemos hecho nosotros con la figura de don Miguel, al que hemos dedicado veintiún cursos monográficos de veinte horas de duración, en los que se han impartido más de cien ponencias sobre los más diversos aspectos (literarios, religiosos, políticos, filosóficos, docentes y otros) de su vida y de su obra, siempre con aforo completo por parte de los estudiantes y en los que han participado unamunianos acreditados como Colette Rabaté, Jean-Claude Rabaté, Ricardo Senabre, José Antonio Ereño, José Carlos Mainer o Eugenio Padorno. Por todo ello, puede decirse que la cátedra ha satisfecho con creces las expectativas con que se creó hace ahora más de veintidós años.

-Usted reclama una acción más incisiva en el mundo escolar, proponiendo programas pedagógicos para que se conozca esta figura intelectual de primera fila en los centros educativos majoreros. ¿Cree que no se ha profundizado en la figura de Unamuno y debería ser parte del currículo, sobre todo en la Isla donde estuvo desterrado?

-Unamuno es el intelectual más importante de la Generación de 98, constituida, además, como es de sobra sabido, por otros autores tan importantes como Antonio Machado, Azorín, Maeztu, Ganivet, Baroja o Valle-Inclán, entre otros, y ese es el contexto natural en que hay que estudiar a nuestro autor y todos los aspectos de su obra, incluida su importante relación con Fuerteventura. Esto quiere decir que la persona más indicada para explicar la importancia de don Miguel en la cultura universal, española y canaria es el profesor de lengua castellana y literatura, que es como se llama la asignatura de lengua y literatura españolas en nuestro sistema educativo. De lo que no soy partidario es de atomizar la figura de don Miguel, estudiándolo como escritor canario o majorero, y mucho menos de machanguizarla, como suele ser tan habitual en los tiempos que corren. El conocimiento de los autores grandes solo se logra leyéndolos y estudiándolos duramente y con seriedad. Y cuando esto sea difícil para el alumno, pues está el profesor, que tiene la obligación de irles descubriendo poco a poco los misteriosos encantos que las obras encierran.

-¿No echa de menos que se edite publicaciones en varios idiomas para difundir entre el extenso mercado internacional que nos visita la importancia de esta personalidad, de mucho peso, por otra parte, en la filosofía mundial?

-Yo no sé si existe una cosa así, pero, si no existe, no estaría mal la redacción de un breve folleto en que se explicara, en las lenguas de las gentes que nos visitan, la figura de don Miguel y la importancia de su obra literaria, filosófica o política para la cultura española y universal en general y para la cultura canaria y majorera en particular.

“La Casa Museo de Unamuno constituyó un éxito desde el mismo momento de su fundación porque focalizó en un lugar físico determinado de la Isla la figura de don Miguel e introdujo a Fuerteventura en el circuito unamuniano”

-¿Qué opina de la gestión que se está haciendo de la Casa Museo? ¿Cómo podría amortizarse este recurso, desde el punto de vista cultural e incluso turístico?

-Lo primero que hay que decir respecto de esta pregunta es que una cosa es la cátedra cultural Miguel de Unamuno, perteneciente a la Univerdidad de La Laguna, y otra cosa muy distinta la Casa Museo Unamuno, que es una fundación del Cabildo de Fuerteventura. Obviamente, para todo lo relacionado con las funciones, actividades, organización, visitantes que atiende debe preguntarse a sus responsables. Como observador externo, sí puedo decir que considero que la Casa Museo de Unamuno de Puerto del Rosario constituyó un éxito desde el mismo momento de su fundación porque focalizó en un lugar físico determinado de la Isla la figura de don Miguel e introdujo a Fuerteventura en el circuito unamuniano.

-¿Es partidario de dar realce a la figura de Unamuno en la Isla, con una ruta unamuniana donde se muestre la huella del intelectual y también la impronta que su destierro dejó en él?

-Bueno, sé que el Cabildo ha creado una ruta Unamuno, como tiene una ruta de los coroneles, por ejemplo, lo que no sé es cómo funciona porque desconozco el programa. En todo caso, una ruta unamuniana es mucho más difícil de sustentar que una ruta de los coroneles o de los molinos, porque es menos concreta que estas. Dicho de otra manera, la ruta de los coroneles, la ruta de los molinos, etcétera tienen edificios propios que se puede visitar, en tanto que la ruta de Unamuno (Playa Blanca, Montaña Quemada...) lo que tiene es paisaje, que es de todos. De todas formas, sí conviene señalar que la verdadera ruta importante de Unamuno es la ruta intelectual, no la ruta física.

Comentarios

Tan exhaustivo como siempre en las distintas intervenciones que ha tenido a lo largo de su dilatada trayectoria como profesor, catedrático, director etc., un conocedor no solo de la obra y vida de Unamuno de lo que ha dado sobradas muestras, sino un gran literato y lingüista. Mi enhorabuena, amigo

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