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“No existe una dieta universal, sino una adecuada a cada persona y situación”

Íñigo Echaburu, nutricionista de Hospital Parque Fuerteventura

Diario de Fuerteventura 0 COMENTARIOS 20/05/2026 - 07:24

Íñigo Echaburu es un nutricionista colegiado con experiencia en consulta clínica, educación nutricional y acompañamiento dietético en patologías metabólicas. Colaborador en la unidad de apoyo al paciente diabético y oncológico de APUSAS en coordinación con el Servicio Canario de Salud, presenta, en su nueva consulta de Hospital Parque Fuerteventura, un enfoque centrado en la mejora de hábitos alimentarios y la nutrición basada en evidencia.

-¿Qué puede aportar su consulta de nutrición a los pacientes del Hospital Parque Fuerteventura?

-Aparte de la formación y la experiencia, aportamos personalización. Un trato humano huyendo un poco del perfil de “sanitario de bata blanca”. Los nutricionistas somos profesionales pero no dejamos de ser personas que deben de escuchar a sus pacientes, por eso huimos de las “dietas de cajón”. Personalizamos y adaptamos el plan nutricional siempre dentro de unos valores y cantidades saludables. Integramos la alimentación en el contexto de la vida del paciente, adaptándolo a la realidad diaria e idiosincrasia propia del mismo.

-La impresión inicial es que el nutricionista es quien ayuda a establecer las pautas de alimentación que permitan perder peso, pero su especialidad comprende mucho más que eso. ¿No es así?

-Los nutricionistas actuales estamos preparados para apoyar, con un buen plan alimentario, a cualquier patología que se pueda presentar. Es decir, ayudamos y complementamos con nuestros conocimientos a la mejora y la prevención de muchas enfermedades. Ayudamos en cosas tan dispares como la diabetes o problemas digestivos tales como colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn...

-¿Cuáles son las principales dudas que presentan los pacientes que acuden a su consulta?

-La verdad es que más que con dudas llegan con “certezas” pero que en la mayoría de las veces no se corresponden con la realidad. Estamos viviendo un boom de sobreinformación de la nutrición que no ayuda nada y fomenta la propagación de bulos y medias verdades.

-Existe cada vez una mayor preocupación por una alimentación saludable. ¿En qué claves debe estar basada esta ingesta para contar con todos los nutrientes?

-Comida real como base, adaptación a la cultura gastronómica, equilibrio, no perfección,  distribución coherente de macronutrientes y entender que no existe una dieta universal, sino que hay una adecuada a cada persona y situación.

-La industria alimentaria pone el foco cada vez más en la comercialización de productos suplementados. ¿Es necesario recurrir a estos productos o podemos obtener los niveles necesarios de nutrientes que nuestro cuerpo precisa con una alimentación variada?

-En la mayoría de los casos, no hace falta recurrir a esos productos. Si la base alimentaria está bien estructurada, los nutrientes se cubren con comida real. Los suplementos tienen sentido en déficits concretos o situaciones clínicas específicas, pero convertirlos en norma es un error.

-En cuanto a la obesidad, ¿son los índices entre la población de Fuerteventura preocupantes? ¿Cómo se puede prevenir?

-Sí, como en gran parte de Canarias, las cifras son preocupantes. La prevención pasa por conseguir que la alimentación saludable sea viable, y, sobre todo, por una educación nutricional empezando desde el colegio, con talleres e incluso charlas.

“Los suplementos se toman ante déficits concretos, convertirlos en norma es un error”

-También existen otras patologías relacionadas con una insana relación con la comida, como la anorexia o la bulimia e incluso el sentimiento de culpa cuando se ingieren algunos alimentos. ¿Cómo se puede enseñar a los pacientes a hacer las paces con la alimentación?

-Aquí el problema no es solo qué se come, sino cómo se vive la comida. Y he de decir que ese tipo de trastorno tiene sus raíces en problemas que no solo están relacionados con la alimentación, es decir, en este caso el tratamiento es multidisciplinar, con la aportación de un psicólogo o psiquiatra, entre otros profesionales de la medicina.

-¿Qué nuevas metodologías se aplican en materia de nutrición? ¿Están desfasadas ya las clásicas dietas restrictivas?

-No, no están desfasadas, pero sí se quedan incompletas si se utilizan de forma aislada. Las bases clásicas -calorías, macronutrientes y educación nutricional- siguen siendo válidas. La diferencia hoy está en el enfoque e integramos aspectos como la microbiota y priorizamos la comida real frente a nutrientes aislados. Pero el cambio más importante está en cómo medimos los resultados. El Índice de Masa Corporal no sirve para personalizar una dieta. Hemos pasado de trabajar con estimaciones generales a medir con precisión. De esta forma sabemos qué está ocurriendo dentro del cuerpo, y eso es lo que realmente permite personalizar la intervención nutricional.

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