Las actuaciones, con una inversión de 249.815 euros, incluyen el desmontaje de la depuradora, la creación de un talud y la plantación de más de un centenar de especies autóctonas del saladar

El Saladar de Jandía, en Fuerteventura, recuperará 9.000 metros cuadrados de superficie degradada
Las actuaciones, con una inversión de 249.815 euros, incluyen el desmontaje de la depuradora, la creación de un talud y la plantación de más de un centenar de especies autóctonas del saladar
La consejera de Turismo y Empleo del Gobierno de Canarias, Jéssica de León; la presidenta del Cabildo de Fuerteventura, Lola García, y la consejera insular de Turismo, Marlene Figueroa, han visitado este viernes la zona donde se procederá a ejecutar el proyecto 'Naturalización del Saladar de Jandía', incluido dentro de las actuaciones de cohesión en destinos del Departamento regional.
Esta acción cuenta con 249.815 euros que aporta la Consejería de Turismo y Empleo del Gobierno canario, procedentes de los fondos Next Generation EU. Con ello, se podrá intervenir sobre una superficie superior a los 9.000 metros cuadrados que se ha visto afectada por la acción del hombre, permitiendo la recuperación de esta parte significativa de uno de los humedales más grandes de Canarias.
Algunas de las acciones incluyen la recuperación ecológica de esta área protegida mediante la retirada de infraestructuras obsoletas, como la antigua depuradora, y la restauración de la geomorfología original del terreno.
Como explicó la consejera Jéssica de León, "nuestra visión del turismo ha evolucionado; no entendemos el modelo clásico de solo sol y playa, sino que defendemos una visión en la que el entorno natural y la identidad cobran especial protagonismo. En este contexto, intervenir en espacios únicos como el Saladar de Jandía, símbolo de nuestro patrimonio natural, es una prioridad absoluta".
De León explicó que "con esta intervención no solo renovamos una zona emblemática, sino que le devolvemos su valor y belleza originales a este espacio declarado Sitio de Interés Científico".
En la misma línea se mostró la presidenta del Cabildo de Fuerteventura, Lola García, quien explicó que "cuando desde el Cabildo de Fuerteventura impulsamos este proyecto, lo hicimos con un objetivo claro: mejorar un espacio de altísimo valor ambiental como es el Saladar de Jandía. Esta actuación refleja el modelo de isla que defendemos, donde el desarrollo turístico es compatible con la protección del entorno".
"El apoyo económico del Gobierno de Canarias, así como el trabajo conjunto con el Ayuntamiento, es un ejemplo de cómo las administraciones podemos trabajar juntas para recuperar espacios naturales y avanzar hacia un turismo más sostenible", aseguró la presidenta.
Para la consejera de Turismo del Cabildo de Fuerteventura, Marlene Figueroa, "este tipo de actuaciones demuestran que el turismo del futuro pasa por cuidar lo que nos hace únicos. A través del programa 'Fuerte por naturaleza', estamos impulsando proyectos que no solo mejoran la imagen del destino, sino que generan un impacto positivo directo en el entorno y en la calidad de vida de quienes viven en la Isla".
Por su parte, el alcalde de Pájara, Alejandro Jorge, destacó la colaboración del Ayuntamiento con el Gobierno de Canarias y el Cabildo de Fuerteventura "para que estas instituciones puedan acometer acciones en beneficio de nuestros vecinos y vecinas. En ese sentido, destacamos la naturalización del Saladar de Jandía, un proyecto que hace muchos años se tenía como objetivo, ya que no solo supone la recuperación ambiental de este espacio sino, además, la imagen y el embellecimiento de nuestro entorno urbano".
El proyecto 'Naturalización del Saladar de Jandía' se divide en cuatro fases. Una primera etapa incluye el desmontaje y eliminación de la antigua planta depuradora. Su vaso soterrado se encuentra en estado ruinoso y es incompatible con la normativa que rige la conservación del espacio.
La segunda fase se centra en la eliminación del relleno actual, que permitirá recuperar la cota natural del saladar, bajando la plataforma desde los 3,40 metros actuales hasta los 2,50 metros originales. En esta fase se tendrá especial vigilancia para no descubrir las raíces de la vegetación existente bajo el relleno.
El tercer paso consistirá en la rehabilitación de toda el área de actuación. Para ello se empleará tierra de desmonte tamizada, destinada al perfilado del terreno y a la creación de un talud de protección.
El cuarto paso se centrará en la integración paisajística. Para ello, se prevé la plantación aleatoria en la base del talud de especies vegetales propias del saladar. En total, se incorporarán 104 ejemplares de flora autóctona, entre ellas Chenoleoides tomentosa (algoera), Salsola vermiculata (matabrusca) y Tetraena fontanesii (uva de mar), además de tres ejemplares de Tamarix canariensis (tarajal).
















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