Transformando el turismo. Cómo la experiencia digital está redefiniendo la economía de los destinos insulares

0 COMENTARIOS 28/01/2026 - 08:00

Durante la mayor parte del día, los turistas que visitan Fuerteventura pasan más tiempo fuera de su alojamiento que dentro de él. Muévete por la isla, explora playas, pueblos y mercados locales, consume gastronomía y busca experiencias que vayan más allá del descanso tradicional. Entre un desplazamiento y otro, sin embargo, hay un elemento constante que acompaña este viaje. El celular. Es allí donde se organizan rutas, se consultan horarios, se comparten imágenes y, cada vez más, se emplea el tiempo libre de forma espontánea.

Actualmente, hablar de turismo sin hablar de digital es imposible. Es importante que gobiernos y organizaciones entiendan que el turismo atraviesa una fase de consolidación y transformación relacionada con lo digital. Fuerteventura, por ejemplo, lleva años de crecimiento acelerado y actualmente el sector entra en un momento de mayor equilibrio, donde el foco no está sólo en el número de visitantes, sino también en la calidad de la experiencia. A estas alturas la tecnología dista mucho de ser un elemento secundario, sino parte estructural de este cambio.

El nuevo perfil del visitante en los destinos insulares

Los datos más recientes apuntan a un visitante más autónomo y menos dependiente de paquetes cerrados. Planifica tu viaje con antelación, pero toma decisiones en tiempo real durante tu estancia. Este comportamiento se traduce en una estancia más prolongada fuera del alojamiento y una relación más directa con el espacio urbano y natural de la isla.

Este perfil favorece una distribución más equilibrada del gasto turístico. Restaurantes locales, pequeñas tiendas, actividades culturales y servicios independientes se benefician de los visitantes que exploran, experimentan y adaptan su itinerario a lo largo de los días. La economía del destino deja de depender exclusivamente de grandes flujos concentrados y pasa a apoyarse en una lógica de consumo más dispersa y continua.

La digitalización como extensión de la experiencia turística

La tecnología no reemplaza la experiencia física del destino, sino que actúa como una extensión natural de la misma. El acceso permanente a Internet y a potentes dispositivos móviles permite integrar el ocio digital en los descansos del día. No se trata de renunciar a la experiencia local, sino de complementarla.

Durante las pausas, viajes o momentos de descanso, muchos turistas recurren a los contenidos digitales para entretenerse de forma rápida y accesible. Este consumo incluye desde plataformas audiovisuales hasta formatos interactivos que funcionan en tiempo real. Es aquí donde surgen opciones como las máquinas tragamonedas online, las plataformas de minijuegos y el ajedrez online, que son también un ejemplo de cómo ciertos formatos de ocio han migrado al entorno digital, siguiendo la movilidad del usuario moderno, es decir, han logrado reinventarse.

Economía de experiencias e impacto indirecto

La presencia de estos hábitos digitales no representa una pérdida para la economía local. De lo contrario. Un visitante que gestiona mejor su tiempo tiende a alargar sus estancias, diversificar actividades y consumir más servicios a lo largo del día. La tecnología contribuye a una experiencia menos rígida, en la que los turistas no necesitan elegir entre estar “dentro” o “fuera” del circuito local.

 

Además, la visibilidad digital se ha convertido en un factor decisivo para los destinos. La forma en que se representa la isla en línea, la facilidad de acceso a la información y la reputación construida en las plataformas digitales influyen directamente en la decisión de viajar. Para las regiones insulares, esta presencia es fundamental para atraer mercados con mayor poder adquisitivo y perfiles más alineados con el turismo sostenible.

Sostenibilidad y gestión del territorio

Otro aspecto relevante es la conciencia ambiental y social del visitante, particularmente en el mercado nacional y europeo. En Fuerteventura, este interés se refleja en la búsqueda del patrimonio natural, la gastronomía local y las actividades ligadas al territorio. La tecnología desempeña aquí un papel de apoyo, permitiendo a los visitantes informarse, orientarse y sensibilizarse.

El desafío es integrar la innovación sin distorsionar el destino. La digitalización debe funcionar como una herramienta de apoyo a la gestión turística, ayudando a distribuir los flujos, impulsar las iniciativas locales y reducir la presión sobre las zonas más sensibles de la isla. El equilibrio entre accesibilidad, ocio y preservación se vuelve central en la fase de madurez del sector.

Un sector en fase de consolidación

La estabilización del crecimiento turístico en Canarias señala un cambio de paradigma. El objetivo ya no es crecer indefinidamente, sino generar más valor por visitante y conseguir que ese valor permanezca en el territorio. Para lograrlo, es fundamental comprender los nuevos hábitos de consumo, incluida la dimensión digital del ocio.

Fuerteventura está bien posicionada para acompañar esta transición. La combinación de paisaje, identidad cultural y adaptación tecnológica nos permite construir un modelo turístico más resiliente. Un modelo en el que la experiencia del visitante es más rica, la economía local se beneficia más y el territorio está más protegido. La tecnología, cuando se integra con criterios, deja de ser un simple complemento y pasa a ser parte activa de la sostenibilidad del destino.