Fuerteventura, en la mayor operación contra el narcotráfico con narcolanchas en el Atlántico
La isla acogió varios registros en la operación que ha desmantelado una organización que introdujo 57 toneladas de cocaína en Europa

Fuerteventura ha sido una de las bases utilizadas por una organización criminal desarticulada por la Policía Nacional en la Operación Sombra Negra, considerada una de las mayores contra el narcotráfico marítimo en el Atlántico.
La red, que operaba desde Sudamérica hasta Europa mediante el uso de narcolanchas, fue neutralizada tras una investigación de más de un año que culminó con 105 personas detenidas, 49 registros y la incautación de más de 10.400 kilos de cocaína.
En Fuerteventura se practicaron dos registros domiciliarios, en el marco de una actuación más amplia que también se desplegó en Lanzarote (14 registros) y Gran Canaria (14), además de múltiples puntos de la península. Según fuentes policiales, la isla majorera formaba parte de la estructura logística de la red, que empleaba el archipiélago canario como zona de entrada, almacenamiento y apoyo a las operaciones marítimas.
Durante los registros realizados en las islas, las autoridades intervinieron vehículos, embarcaciones, armas de fuego, dinero en efectivo, cuentas bancarias, material de comunicación encriptado, teléfonos satelitales y dispositivos electrónicos de última generación, utilizados para evitar la detección por parte de las fuerzas de seguridad.
Base en Canarias y Marruecos
La investigación, dirigida por el Juzgado Central de Instrucción número 3 y la Fiscalía Especial Antidroga de la Audiencia Nacional, ha permitido desarticular una red criminal con presencia en Galicia, Portugal, Andalucía, Ceuta, Marruecos y Canarias, con nodos operativos también en Sudamérica. La organización utilizaba narcolanchas de alta velocidad —capaces de superar los 40 nudos— para conectar los puertos sudamericanos con el Atlántico, donde realizaban transbordos en alta mar a embarcaciones menores que regresaban a costas canarias y del sur peninsular.
Las operaciones se realizaban habitualmente durante la noche, con el apoyo de una infraestructura tecnológica que incluía inhibidores de frecuencia, conexiones satelitales, amplificadores WIFI y terminales móviles encriptados. La red también mantenía plataformas flotantes en alta mar, donde los tripulantes podían permanecer durante más de un mes realizando operaciones sucesivas de transporte y descarga.
Las autoridades destacan que las islas de Fuerteventura, Lanzarote y Gran Canaria fueron empleadas como enclaves logísticos estratégicos. En la primera fase de la operación, ejecutada en junio de 2025, se detuvo a 48 personas y se realizaron 29 registros, entre ellos los dos en Fuerteventura, con incautación de 3.800 kilos de cocaína, 100.000 euros en efectivo, vehículos, motos acuáticas, armas cortas y material vinculado al tráfico marítimo de drogas.
La segunda fase, desarrollada en noviembre, se centró en el Campo de Gibraltar, con 57 nuevas detenciones y 20 registros en Algeciras, La Línea de la Concepción y Jerez, completando la desarticulación de la red. En esta etapa, se incautaron 700.000 euros, dos hexacópteros, material náutico, y sistemas de comunicación y rastreo.
Pagos millonarios y estructuras paralelas
La investigación también ha revelado prácticas destinadas a garantizar el silencio de los implicados. Según la Policía, la red llegó a pagar 12 millones de euros a la familia de un tripulante fallecido durante un transporte de droga, para evitar filtraciones o colaboraciones con las autoridades.
El entramado criminal disponía de centros de almacenamiento de combustible, rutas de suministros marítimos y redes de vigilancia que cubrían puntos costeros para detectar la presencia de medios aéreos o marítimos de las fuerzas de seguridad.
En uno de los registros realizados en la península, se desmanteló un centro de distribución y lavado de activos en el Campo de Gibraltar, desde el cual se distribuían terminales de comunicación encriptados y material náutico a diversas células del grupo criminal.
Cooperación internacional y apoyo europeo
La operación ha sido posible gracias a la cooperación internacional entre la Policía Nacional, la National Crime Agency (NCA) del Reino Unido, la Drug Enforcement Administration (DEA) de Estados Unidos, la Dirección General de Seguridad Nacional de Marruecos (DGSN), Europol, el Centro de Análisis y Operaciones Marítimas en materia de Narcotráfico (MAOC-N) y las autoridades de Portugal, Francia, Colombia y Cabo Verde, además del Centro Nacional de Inteligencia (CNI).
La Operación Sombra Negra ha sido además cofinanciada con fondos del Fondo de Seguridad Interior de la Unión Europea (ISF), como parte de una estrategia europea contra el crimen organizado, centrada en desmantelar redes delictivas transnacionales y proteger la seguridad de los ciudadanos.
57 toneladas de cocaína en un año
Según la información proporcionada por las autoridades, la organización desarticulada sería presuntamente responsable de introducir 57 toneladas de cocaína en Europa durante el último año. En una de las operaciones más destacadas del caso, las autoridades portuguesas lograron interceptar 6.600 kilos de cocaína a bordo de un semisumergible, procedente de Sudamérica y vinculado a esta red.
Con esta actuación, la Policía Nacional considera desmantelada una de las estructuras más complejas y activas del narcotráfico marítimo en el Atlántico, con capacidad operativa para mantener un flujo constante de droga desde América hasta el continente europeo, utilizando para ello enclaves logísticos en islas como Fuerteventura, que ahora quedan bajo especial vigilancia.















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